La conciencia de sí mismo es algo que muchos lo otorgan a
los demás como si fuese algo único para algunos, y la verdad es algo que todos
podemos lograr tener, basta que hagamos el esfuerzo de mirarnos al espejo de
nuestros allegados y empecemos a verles como si fuésemos nosotros y nos fijemos
en todo lo que nos gusta de nosotros y nos fijemos en todo lo que nos gusta de
ellos, y que es lo que no nos gusta de nosotros mismos y que es lo que no nos
gusta de ellos, vistas así las personas nos damos cuenta de que justo lo que
tanto rechazamos en el otro es justo lo que no nos gusta de nosotros mismos.
Si esto es así no es de extrañar que nos situemos en el
punto de mira de nuestros miedos y dilemas internos y nos enfademos y
proyectemos una serie de cuestiones sobre la persona que refleja todos nuestros
no-gustos, y los proyectamos con la misma fuerza y con la misma agresividad con
que la sentimos en nuestro interior, por ello cuando decimos que no
controlamos, es nuestro miedo interno el que se proyecta en primer lugar muchas veces incluso con pérdida de
control, porque no podemos controlar a quien no quiere ese control, entonces
preguntémonos a nosotros mismos que puntos de nuestros egos entran en conflicto
cuando alguien descubre y desmonta cualquier historia provocada por nuestro ego
que no-guste a los demás.
Entonces en el espejo del otro descubriremos que está
pasando con nosotros mismos y con nuestra vida interior, si conectamos lo que
sentimos ante ese ataque de nuestro ego, con nuestros propios cordones
interiores nos daremos cuenta donde y en qué momento nuestro ego se reta a sí
mismo y se dispara o por el contrario se reta a su reto. Esto quiere decir que si se reta a sí mismo
se lanza hacia adelante y reta al señor de delante con algo que no le gusta a
él, y si reta a su reto, entonces es el señor de delante quien le reta a él, en
esta situación, nuestro ego se retrae y no lucha con lo cual solo observa que
ocurre con el otro, si por el contrario ataca el reto el conflicto está
servido, con lo cual tenemos dos egos con ganas de convertirse en dueños de la
verdad. Si por el contrario no se produce el encontronazo nos encontramos con
la incómoda sensación de que nos hemos salvado por los pelos de una situación
difícil y eso es lo que tendremos que aprender a solucionar.
Es importante encontrar
herramientas que nos puedan ayudar a todos a aprender como conectar con
nosotros mismos, con nuestro interior, para poder identificar como
desarrollamos nuestros miedos y nuestras proyecciones del miedo frente a los
demás y de paso frente a nosotros mismos. Todos tenemos un
cuerpo, una mente, y vibramos de formas diferentes según estemos en nuestro
interior, por lo tanto teniendo esto claro, vamos a hablar de cuerpos sutiles a
los que les vamos a dar nombres muy conocidos, cuerpo físico, que como vemos es el más tangible, el que podemos
ver, tocar, el que notamos con dolor cuando enferma, el que es aquí y ahora,
vale, pero ahora vamos a nuestra mente
esa gran desconocida y le vamos a poner un cuerpo que no vemos rodeándonos a
nosotros mismos, y le pondremos de nombre cuerpo
mental, llegados a este cuerpo nos damos cuenta de que hierve de
pensamientos, jamás se está quieta, no para, es como un niño que no deja nada
en reposo, solo habla y habla y habla. Así llegamos a otro cuerpo que le
llamaremos emocional, cuerpo emocional,
en el cuerpo emocional ocurre de TODO, nos hace rabiar, nos hace sentir, nos
hace temer, nos hace tener, nos hace renacer, nos hace morir de amor, de felicidad,
nos hace morir de cosas inimaginables, y nos hace recuperar todo lo que el
mental tira, como nerviosismo, como malestar, como dolor, como todo lo que
sentimos en nuestro cuerpo físico. Así que si nos ponemos a pensar tengo que
decidir entre comprar una camisa y una chaqueta y el color de alguna de ellas
no nos gusta el sistema emocional empieza a cavilar ¿porqué no te gusta ese
color? Si puede ser guapo para ti…. E inmediatamente el cuerpo mental te llena
de interrogantes del tipo… ¿será cierto? ¿y si no lo compro y luego….? ¿y si me
lo compro y luego…….? Y miles de interrogantes más que el cuerpo físico lo
traduce como “no sé qué hacer….” “Me pongo nervioso…” “me duele la cabeza de
tanto pensar…” o “me duele el estomago y no se porqué…”, ese no sé por qué nos manda de vuelta al
cuerpo mental porque seguro que hay una razón escondida en él para que el dolor
sea en el estómago, es el miedo con
mayúsculas con lo cual volvemos al cuerpo emocional.
Y así sucesivamente, entonces para conectarnos con nosotros
mismos tenemos que usar la observación de nuestros tres cuerpos para saber qué
es lo que en realidad está sucediendo con nosotros mismos. Poco a Poco......
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