domingo, 1 de julio de 2012

EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS





Los tamaños varían conforme el grado de compromiso…

Una persona es enorme para uno, cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla, 



cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando solo piensa en si misma, y le hace creer a los otros que piensa en ellos, 



cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no apoya, cuando abandona a alguien


 justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es mas importante entre


 dos personas:

La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y así mismo el amor.

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu 



crecimiento, cuando sueña junto a ti...


Cuando trata de entenderte aunque no piensen igual.


Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del 


otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que 


espera de si misma.


Una persona es pequeña cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente 


como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja 


manipular….

Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede 



crecer o disminuir en un corto espacio de tiempo.


Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.


Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.


Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…de muchos…


Una acción correcta puede enaltecer a otros

Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos.

Ya que nosotros juzgamos a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de 



verdades o falsedades de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra.

El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados 



diplomáticos

No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un titulo o mucho dinero lo que convierte a una 



persona en grande…es, su honestidad, su decencia…su amabilidad y respeto por los 


sentimientos e intereses de los demás.

Por su sensibilidad sin tamaño…

William Shakespeare.

(Gloria)

(del web)

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